No he madurado hasta que murió mi madre. En ese momento, mi vida tiene un antes y un después. Todo cambia, nada es igual. La estructura familiar está a la deriva. No está el ancla que todo lo sujetaba. No está, pero está su alma. Está con nosotros en otro plano, de otra manera. Mamá, me siento como un huérfano, pero empiezo a vivir.
En la Biblia es antes de Cristo y después de Cristo, pues ahora es DDM, después de mamá. Ahora es cuando literalmente estás solo. Ya no está mamá. Ya no eres un «bebé», metafóricamente hablando. Es ahí cuando te das cuenta de toda su labor.
La vida sin mi madre
El 2 de abril de 2024 mi vida se partió en dos y mi corazón en mil pedazos. Todo pasaba muy rápido. Ahora estamos a 5 de diciembre y afrontamos las primeras navidades sin ti. Va a ser muy duro. La vida después de mamá ha cambiado.
Cuidar de una madre enferma de cáncer durante tres años te enseña muchas cosas. En primer lugar, que la salud es lo primero. En segundo lugar, que la vida son dos días, que hay que vivir el día a día porque no sabes cuando te toca, solamente Dios lo sabe. En tercer lugar, que nos quejamos de vicio porque lo tenemos todo. Con todo me refiero a todo es lo fundamental una casa y comida, lo demás, es secundario. Son necesidades que vamos creando en esta sociedad consumista.
DDM, después de mamá. Reconozco que he descansado. Es muy duro cuidar a alguien con cáncer. La figura del cuidador cuida, pero no se cuida él mismo. No me arrepiento de nada. Me ha dado mucha paciencia además de empatía hacia nuestros mayores. Mamá, no tuviste suerte en la salud, pero has tenido tres hijos maravillosos: María, Miguel Ángel y Álex.
Siempre en mi corazón
Aunque no estás, tus palabras están en mi cabeza constantemente. Tengo tu guión insertado en mi mente. Cuando dudo de algo pienso, ¿qué diría mamá? Y entonces, sigo. Toca seguir adelante, así lo hubieras querido. Me enseñaste a luchar, a levantarme después de cada caída.
Soy escritor. Soy un contador de historias. Escribo para sanar. Escribo para ayudar a los demás y hacer de este mundo un lugar mejor.
Sigo por mí, por ti, por mi mujer, mi familia y mis amigos. ¡Os quiero mucho!

Deja un comentario