Si algo tengo muy claro es que siempre me ha gustado mucho más el baloncesto que el fútbol. Es más dinámico, hay más acción. Mi primer recuerdo que tengo de la NBA fue en los años 90 con el gran Michael Jordan y John Stockton. Sentí predilección por él como base y recuerdo con gran cariño aquella camiseta de los Jazz morada. Siempre quedará en mi memoria.
El otro día decidía ver por segunda vez la película de Garra. Me encanta ver pelis sobre basket, leer la revista Gigantes y también escuchar el podcast de mi compañero y amigo con el que trabajé en mis prácticas en la página web de Eurosport en el año 2008, el es el gran Gonzalo Vázquez. Un hombre al que admiro a nivel profesional porque es literalmente la «Biblia» andante de la NBA. Lo admiro y lo admiraré siempre. Además, a día de hoy mantengo el contacto con él por email.
La película de Garra cuenta las peripecias de un ojeador de la NBA. Sandler se pasa los días viajando hasta que conoce a Cruz. Nadie da un duro por él, pero su cazatalentos que al final es un entrenador, le da TODO y cree en él.
Siempre sale el sol
Garra es una película en la que gracias al trabajo y esfuerzo se cumplen los sueños. Se ve lo difícil y lo que tiene que trabajar un jugador de baloncesto para entrar en la mejor liga del mundo, la NBA. Si lo extrapolamos a la vida real, sucede lo mismo. Nadie te regala nada. Hay mucha competitividad y solamente los mejores llegan a lo más alto. Sea en la NBA o como escritor, en mi caso.
Apaleado y muy dolido, pero sigo adelante
Pueden faltarte al respeto, apalearte psicológicamente, darte consejos a la vez que te manipulan con sus creencias limitantes, pero lo más importante en esta vida que nos toca vivir en la tierra, es creer en ti mismo, ser fiel a tu ética y valores personales y lo más importante, ser feliz. Hasta que no comprendas todos estos patrones, estás perdido. Hasta que no tomes tus propias decisiones y vivas tu vida, estás perdido. Hasta que no sueltes aquello que hace daño, estás perdido. Tu salud mental es lo más importante. Y solamente valoramos la salud cuando la perdemos. Y yo la he perdido en varias ocasiones con tres ingresos hospitalarios.
En la película de Garra nadie creía en Cruz, pero él siguió trabajando por su sueño que era entrar en la NBA y yo en el mío que es ser un escritor de éxito ayudando a los demás a través de mi crecimiento personal.
Hablo de lo que sé, de mis vivencias. De lo que no sé no hablo, eso solamente lo hacen los bocachanclas. Un hombre inteligente escucha y después coge aquellos mensajes que le vienen bien para adaptarlos a su día a día.
Soy escritor. Soy un contador de historias. Soy el redactor de mi vida. Soy Álex Cuesta, el escritor del alma.

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