Con mi mujer

Miedos y luchas del hombre trans

Ser un hombre trans implica una serie de consecuencias a nivel emocional. La primera, las miradas. La segunda, la sociedad que no nos entiende. La tercera, el odio. La cuarta, el desconocimiento. La quinta, cada vez que te baja la regla y te recuerda lo que eres. La sexta, el tema de los baños y vestuarios. Empiezo.

Esta es mi historia. Empezaba la transición en el año 2020. No me hormonaba hasta el 2022, concretamente el 5 de enero de 2022, víspera de Reyes. El mejor regalo posible. Desde entonces, las miradas han formado parte de mi vida. Yo me fijo mucho en la mirada de una persona. Ahí puedo intuir si me da buenas vibraciones o malas. La mirada es el espejo del alma.

Vivía en Pola de Siero. Allí nos conocemos todos. ¿Qué implica eso? Comentarios, cotilleos, el deporte que más gusta en este país, hablar de los demás. Miradas, miradas y más miradas. Cabeza hacia abajo y sintiéndome mal por elegir ser FELIZ.

Miedo al mostrarme como un hombre trans

Poco a poco me fue saliendo la barba y con ello mis miedos iban aumentando. ¿Qué dirían de mí? ¿Qué pensarían? ¿Eres un hombre o una mujer? ¿Qué eres? Hasta que en un día tomando un café en una cafetería de la Pola me criticaban pero bien. Era una mujer que había trabajado con mi madre. Sus comentarios fueron que había engordado mucho. Además, había salido en la TPA diciendo que era un hombre transexual. Yo estaba justamente detrás de esta mesa tomando un café. Me levanté, fui a pagar y después hablé con la señora que me había estado descuartizando. Ella quedó muda. No hables sin saber de nadie. Cada uno está pasando por sus luchas internas en forma de tormentas.

Las personas que hemos engordado ya lo sabemos. No hace falta que nos lo digáis. Tenemos espejos y básculas en casa. Así que sí, hay odio. Odio hacia lo diferente, pero no hacemos daño a nadie. Elegí ser FELIZ y la única opinión que me importaba era la de mi MADRE que en paz descanse.

Criticar, lo que más gusta en España

Son críticas a modo de ataque, no de manera constructiva. Criticar algo que desconocen. Algo que no entienden porque no lo han vivido. En este caso, solamente te puede entender al 100% una persona trans.

Después está el tema de la regla en los hombres trans. Me baja si estoy disgustado. Me siento muy mal. Me recuerda lo que soy. Dura solamente unos días, pero es una gran hostia de realidad.

La odisea en los baños y vestuarios como hombre trans

Me costaba un mundo entrar al baño de chicos por primera vez. Pienso que me miraban. En realidad, estaban a lo suyo. Ahora ya entro algo más «tranquilo». Esta semana iba a cambiarme para ir a la piscina por primera vez a un vestuario masculino. Lo pasaba muy mal. No me había hecho la mastectomía. Era uno de mis demonios que tenía que sanar. No pasó nada. Me cambié, nadé y volví a cambiarme. Unos instantes con un miedo atroz.

Así es la vida de un hombre trans. Miradas, críticas y ser juzgando constantemente. A ver cuando aprendemos que soy una PERSONA y como tal, hago mi vida. Tomo mis propias decisiones y no hago daño a nadie, simplemente elijo ser yo mismo, ser feliz.

El mundo ha cambiado. Tú eliges o sigues con tu vida o sigues a merced de los demás.

Solamente empezaba a ser feliz al quitarme las cadenas de la mentira e iniciar mi vida como hombre trans. Una vida que comparto con mi mujer, Iratxe Arias. Muy agradecido de que llegaras a mi vida y me quieras tal y como soy.

Soy libre. Soy feliz. Soy Álex. ¿No te gusta? Vive y deja vivir.


Descubre más desde ÁLEX CUESTA

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde ÁLEX CUESTA

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo