Cuando hablamos de familia, nos referimos a algo de sangre, pero no estoy de acuerdo. Para mí, familia es la que te ha tocado y la que vas creando a lo largo de la vida. La que tú elijas.
Corona era un hombre con carácter, una ideología clara y que gastaba muchas bromas. Me encantaba sentarme a hablar con él de todo, pero sobre todo de historia. Era una de mis asignaturas favoritas en el colegio.
Escuchar a las personas mayores me apasiona. Te cuentan su historia de vida. Cosas de antes. Pero es fundamental entender de dónde venimos y ver cómo hemos evolucionado, pero no para bien en ciertos temas.
Abuelo, no de sangre, pero sí en mi corazón. Te voy a echar mucho de menos. ¿Qué tal, chaval? Me decías. Le tomabas mucho el pelo a tu nieta, a mi mujer. Eras tremendo, pero esa era tu esencia.
Te he conocido un periodo de tiempo muy corto, pero eso no indica que no te quisiera. El amor no se puede medir. Los momentos que he coleccionado contigo los guardaré en mi memoria para siempre.
Ahora estás en el cielo con tu mujer y mi madre. Están apañados ahí arriba. Los reyes y mi reina particular, que era mi madre, todos juntos. Ahora sí que va a haber orden en el cielo. Mi madre y tú ponéis firmes a todos.
Corona, te voy a echar mucho de menos. Cuídala mucho, me dices. Sabes que lo voy a hacer hasta que me muera. Tu nieta es el amor de mi vida. También he de cuidar a tu hija Zuze.
Mi más sentido pésame a toda la familia y sus amigos.
Descansa, abuelo.
Siempre en mi corazón.

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