Querido 2025,
Espero que este año que empieza sea mejor que el anterior.
2024 ha sido un año de luces y sombras. La peor sombra que me podía perseguir es la de perder a mi madre a causa del cáncer tras tres años de lucha y cuidados. Pero, después, llegó la ansiada luz.
He conocido a la mujer de mi vida. Yo la defino como camaleónica que se adapta a todos los entornos. Además de trabajadora, sincera, madura y que me quiere pese a mis defectos. Ella es Iratxe Arias.
Agradezco al universo que por fin haya llegado la persona que llevo buscando toda mi vida. Ella me hace madurar. Me hace mejor persona aunque también me da caña a partes iguales.
Saliendo de la oscuridad
Cuando crees que lo has perdido todo, cuando tienes el corazón roto en mil pedazos, ahí llegaba ella para salvarme. Salvación tal cuál. Porque perder a una madre es perder a tu ancla, a tu referente, a mi TODO. Sin ella me siento vacío y huérfano. Me han arrancado una parte del corazón.
Pero, la vida te da segundas oportunidades. Y mi querida Iratxe llegó el pasado 25 de agosto de 2024 para poner mi vida patas arriba, pero bendita locura. Dicen que cuando encuentras a alguien especial lo sientes. Cada vez que me mira, se me erizan los pelos, tengo un nudo en el estómago y el corazón me late a mil por hora. Eso es estar enamorado de verdad por primera vez en mi vida.
Así que doy gracias al universo porque llegaras a mi vida. La luz puede llegar de muchas maneras y mi luz eres tú.
Gracias por hacerme el hombre más feliz del mundo.
Tu escritor,
Álex Cuesta, alquimista de la palabra.

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